sábado, 27 de diciembre de 2008

PUENTE ROMANO SOBRE EL RIO ADAJA EN AVILA.


Algunas partes de este puente, situado sobre el río Adaja, frente a la puerta de la muralla de San Segundo, bien pudiera ser uno de los pocos testimonios que de la época romana han quedado en nuestra ciudad. Consta de cinco arcos y cuatro pilares con tajamar –saliente en forma de proa de barco contra corriente- creciendo, al estilo romano, de espolones –salientes en los pilares al lado contrario al del tajamar, conservándose el estribo al lado oeste. El lomo del puente –parte alta- es horizontal en su mitad oriental presentando la otra mitad caída hacia la parte oeste. Los arcos parten de distinta altura alcanzando sus claves –parte superior- la misma elevación, salvo el de mas amplitud que, enteramente rehecho, aparece más bajo.
Aparentemente el puente fue inutilizado, en fecha indeterminada, destruyéndose totalmente el arco mayor y cortado el resto, roturas claramente visibles aún hoy. En éste sentido decir que aunque lo más probable fuese que la inutilización hubiese tenido lugar en los mismos años de la invasión árabe –hacia el 711-, es también posible que la semidestrucción del puente hubiese sucedido en cualquier momento de la Reconquista cuando, viniendo el río crecido, algún ejercito árabe o cristiano lo hubiese creído necesario para librarse de sus perseguidores o bien cortarles la retirada.
En los tiempos de la repoblación de Ávila –siglo XI- sobre los antíguos y, graníticos pilares romanos, se debió reconstruir el puente con piedra arenisca de la Colilla, muy empleada, en las iglesias románicas en Ávila, pero la poca resistencia al desgaste de esta piedra debió exigir, hacia el siglo XIII, una nueva reparación, cuyos vestigios son seguramente las piedras graníticas de la parte alta rematadas con un pretil redondeado del estilo a los puentes de Santi Espiritu y Romanillos, construidos sobre el Río Chico.










lunes, 8 de diciembre de 2008

LOS HUMILLADEROS EN AVILA.



Los humilladeros lugares devotos, normalmente pequeñas capillas, que proliferaron en el siglo XV y, más aún, en el XVI estuvieron antaño situados en las afueras de las poblaciones –donde aún se ven en muchos pueblos- pero hoy, casi todos, han sido absorbidos por el caserío urbano, viniéndoles quizás el nombre genérico “humilladero” de la finalidad que perseguían que no era otra que la de postrarse ante ellos, para orar, las personas que llegaban o abandonaban la población.
Actualmente los más importantes y conocidos de Ávila son los siguientes:

LOS HUMILLADEROS EN AVILA.


CUATRO POSTES.

Este sencillo humilladero situado al oeste de la ciudad, en la orilla derecha de la carretera que se dirige a Salamanca, levantado seguramente sobre otro más antiguo consiste en: cuatro sencillas columnas de unos cinco metros de altura y un dintel superior que ostenta, en el punto medio de sus lados, el escudo de Ávila; y en el centro del conjunto, una cruz de unos tres metros de altura que sustituye a la original destruida por unos bárbaros en los días de Semana Santa del año 1995.
Este granítico monumento que fue construido en 1566 por el maestro cantero abulense don Francisco de Arellano, fue dedicado a san Sebastián recuperando así este santo, en cierto modo, la advocación que perdió décadas antes de dedicarse la que fue su ermita a San Segundo.
Hay quien cree que donde hoy se encuentra este humilladero pudo existir en época romana, algún edificio sagrado dedicado a algún Dios protector de la ciudad opinando otros, que se pudo levantar en época posterior, en honor de la Santa Cruz.
Otra versión de su origen es que se estableció aquí para servir de estación a la tradicional romería que todos los años iba desde Ávila a Narrillos de San Leonardo, pueblo próximo a la capital, donde se veneraba a este santo francés –compañero del rey Clodoveo y convertido con él al Cristianismo en el año 496 tras la Batalla de Tolbiac- traído a Ávila para ser venerado por los caballeros franceses que vinieron a España para tomar parte en la Reconquista.
Hay también quienes afirman seguramente equivocados- que cuando se escaparon de casa con la intención de ir a tierra de moros para sufrir martirio. El monumento se hizo para rememorar el lugar en que don Francisco de Cepeda, tío de San Teresa, encontró a ésta y a su hermano Rodrigo cuando se escaparon de casa con la intención de ir a tierra de moros para sufrir martirio.
Sea como fuere la historia de este humilladero ha estado siempre unida a la leyenda contándose de él, entre otras cosas, que cierto año, se declaró una epidemia en la ciudad optando el Cabildo por dirigirse en romería rogativa al referido pueblo de Narrillos de San Leonardo.
Como tras la referida romería a San Leonardo cesó la epidemia, se institucionalizó anualmente la misma afirmando algunos que, para servir de estaciones, se levantaron varios humilladeros –seguramente cruceros- ubicándose uno de ellos en el mismo lugar que hoy ocupa éste de los Cuatro Postes.Pero dejando aparte su historia y leyendas, los Cuatro Postes constituye un espléndido mirador para observar la ciudad, en especial por las tardes cuando el sol queda a nuestra espalda, pues desde él se contempla: todo el recinto amurallado, la Ermita de San Segundo –junto al puente del Adaja; las iglesias de Santa María de la Cabeza, San Martín, el Centro de Exposiciones y Congresos a punto ya de concluir su construcción, el Centro Teresiano Sanjuaniego también a punto de su inauguración y el convento de monjas de la Encarnación- todo en el barrio norte; etc.

LOS HUMILLADEROS EN AVILA.


ERMITA DE LA SANTA VERA CRUZ O DEL SANTO CRISTO DEL HUMILLADERO.

Esta ermita de la Santa Vera Cruz –verdadera cruz- llamada también del Santo Cristo del Humilladero o del Cristo de los Ajusticiados, está situada a tan solo unos metros al sureste del ábside de la Iglesia de San Vicente.
Cerca de este lugar existía a principios del siglo XVI, una pequeña capilla –seguramente un humilladero- en torno a la cual se constituyó en ese tiempo, a partir de otra hermandad ya existente, La Cofradía de la Santa Vera Cruz título que tuvo su origen en la creencia de que la hermandad poseía un trozo del madero en el que fue crucificado Jesucristo que por cierto, según la tradición cristiana, fue descubierto, al igual que el sepulcro del Salvador, por santa Elena, esposa de
Constancio Cloro y madre de Constantino “el Grande”.
Al ser insuficiente este local para acoger a todos los cofrades la hermandad consiguió en el convento de San Francisco, a través del padre fray Francisco de Peñafiel -guardián del mismo-, una capilla de las existentes en el recién construido claustro situando allí la San Cruz.
En 1548 la cofradía compro a la Iglesia de San Vicente un pequeño solar, existente frente a ella, levantando allí, entre esta fecha y 1550, el humilladero que hoy conocemos.
Terminado el humilladero la intención de la cofradía fue trasladar su sede desde San Francisco a este lugar pero tal cosa no pudo realizarse por surgir problemas con los curas de San Vicente quienes querían oficiar los actos religiosos de la hermandad, sustituyendo a los franciscanos, a lo que se negaron los cofrades de la Santa Vera Cruz. Por esta cuestión la hermandad interpuso un pleito que primero perdió por sentencia del obispado pero que terminó ganando, tras apelar a Roma, en el año 1594. Pese a esto el humilladero quedó durante siglos como la segunda capilla de la hermandad que siguió teniendo su sede en el Monasterio de San Francisco hasta que fue suprimido en los años de la francesada.
En 1540 la Vera Cruz, al igual que venían haciendo otras hermandades de Ávila, decidió ampliar su campo de acción religioso dirigiendo también su actividad a obras asistenciales de cariad cristiana, en especial hacia los condenados a muerte de las cárceles acompañando a estas personas durante sus últimas 24 horas de vida dándolas consuelo humano y auxilios espirituales. Cometido que concretamente consistía, en preparar una sala donde el condenado pudiera pasar dignamente las últimas horas de su vida, situación que se denominó “estar en capilla” , acompañado por algunos cofrades de la hermandad y de la imagen del Santísimo Cristo al cual, por este hecho, se le conoció popularmente como “el Cristo de los Ajusticiados”.
Muerto el reo los cofrades se encargaban de cumplir sus últimas voluntades, ayudar a sus familiares pidiendo limosna, e incluso darle sepultura si este era la voluntad del finado aunque este último cometido fue también realizado por las cofradías de Las Ánimas del Purgatorio, sita en la Iglesia de La Magdalena, y de los Enterradores del Cristo de la Luz
En 1842, por el peligro que la misma ermita sufrió, como consecuencia del nuevo trazado de la calle que junto a ella transcurre –hoy avenida de Portugal- la cual, al elevar su nivel, dejo semi sepultada –como hoy se ve- la facha sur donde antaño se encontraba la puerta principal del humilladero.
Y por ultimo decir que la situación de deterioro en que esta ermita se encontraba, en la década de los ochenta, hizo que la Junta de Castilla y León llevase a cabo unas reparaciones en ella que consistieron, entre otras cosas, en: la renovación de la cubierta; la apertura de la puerta oeste, por donde se accede a la capilla; la colocación de las rejas que protegen las puertas y ventanas; la iluminación del edificio; la instalación de la calefacción; y el traslado del Cristo de los Ajusticiados a la hornacina de la pared este para que pueda ser contemplado y venerado por todos los visitantes.

LOS HUMILLADEROS EN AVILA.


SANTO CRISTO DE LA LUZ.

El humilladero del Santo Cristo de la Luz consiste en una pequeña ermita gótica cuya construcción, sufragada por don Juan Núñez Dávila, data del año 1467.
Situado en la parte sureste de la plaza de San Ana, esta fabricado en granito y decorado por impostas de bolas –propias de aquellos años-, salvo el añadido cuerpo oeste, antaño de ladrillo, remodelado últimamente en anaranjada mampostería granítica.

En este reducido santuario se ubicó la “Real Cofradía de la Misericordia y del Santísimo Cristo de la Luz” creada durante el Pontificado del Obispo de Ávila, don Pedro González -1743, 1758- y según la propia cofradía en 1692, bajo el amparo del Santísimo Cristo de la Piedad y de la Virgen de la Misericordia. Y por cierto que el nombre de “la luz” podría significar la luz eterna que disfrutaran las personas que mueren en la fe cristiana.
La Hermandad de los Enterradores, que actuaba en los mismos casos que la de la Vera Cruz y la de Las Ánimas del Purgatorio –ajusticiamiento de reos- y que tenía por función enterrar a estas personas;¸a aquellas que quedasen abandonadas por guerras, epidemias, delitos, etc,; y sobre todo, a las monjas de clausura, recibió la aprobación de sus estatutos por el Consejo de Castilla y tiempo después por el mismo Rey de España, Fernando VII “el Deseado”. Esta cofradía, que realizaba su trabajo sin cobrar cantidad alguna, se constituyó por doce personas llegando en breve tiempo, a ser cuarenta –hoy supera el centenar- las cuales, para llevar a cabo su obra de misericordia, se constituyeron en turnos de cuatro por mes adelantándose uno o los que fuesen necesarios si los difuntos eran numerosos, cosa que ocurría en tiempos de epidemias u otras desgracias, pues cada turno no enterraba más de una persona por día.
En relación con esta Cofradía de enterradores se dice que los miembros de la misma mantuvieron duras discusiones y elevaron pleitos por el agravio que sufrían en relación con los hidalgos abulenses quienes por enterrar a uno de sus miembros –trabajo que realizaban doce de éstos- quedaban eximidos durante un año de pagar impuestos mientras que ellos desempeñaban permanentemente este trabajo en número de cuatro sin disfrutar por ello de ninguna exención.
En el interior del humilladero se encuentra un pequeño retablo con cinco pinturas recién restauradas y, en su cuerpo superior, un pequeño crucifijo, quizás del siglo XVI, tallado íntegramente en piedra, además, distribuidos por las paredes, se encuentran varias pinturas –San Antonio, la Virgen de la Misericordia, san Ambrosio…-, un relieve del Santo Rostro y, guardado en la sacristía, un féretro, magníficamente tapizado, destinado antaño a introducir en él durante el velatorio, el cuerpo de la monja se había de enterrar.
Y para terminar los estatutos aprobados en la última reunión de la asamblea general en 1993, fueron ratificados por el Obispo de Ávila, Antonio Cañizares, estableciendo entre otros, y como fines de la hermandad; Ejercitar la obra de misericordia de dar cristiana sepultura a las religiosas de clausura de los conventos y monasterios de la ciudad de Ávila que lo soliciten.

LOS HUMILLADEROS EN ÁVILA.

VETUSTA Y BLASONADA FUENTE DE "EL PRADILLO".


HERMITA DEL RESUCITADO.


Esta pequeña ermita llamada del “Resucitado” se encuentra al norte de Ávila, en el lugar llamado “El Pradillo”, sitio desde donde se observa una bella panorámica de toda la parte norte de la ciudad en la que destaca majestuosa, como presidiendo todo el escenario, la imagen de la Catedral.
En otros tiempos este lugar debió ser muy bello pero hoy ha perdido parte de su encanto pues sus alrededores se encuentran invadidos por modernas edificaciones que acosan y arrinconan la ermita, siendo también pena que hasta la vetusta y blasonada Fuente del Pradillo, que junto a ella se halla, aparezca llena de pintadas y con su agua contaminada.
En esta pequeña ermita, antaño humilladero situado en las afueras de la ciudad –como era habitual- radican actualmente las Cofradías del Santísimo Cristo Resucitado y de Nuestra Señora del Buen Suceso cuya historia abreviada es la siguiente.
A finales del siglo XVII un grupo de fieles pertenecientes a la parroquia de San Andrés constituyeron en este humilladero, entonces ruinoso, la”Cofradía del Resucitado” para promover la devoción a la imagen de este Cristo comenzando sus actividades reformando el edificio entre los años 1685 y 1698.
Tras varias décadas de actividad la Cofradía del Resucitado celebró su primera procesión, en torno a esta ermita, en 1751 y dos años mas tarde, su primer itinerario urbano pasando por las iglesias de San Andrés, del Carmen Calzado, San Juan, San Pedro y San Tomé procesión que tradicionalmente ha continuado celebrando hasta nuestros días, la mañana del Domingo de Resurrección –excepto 1836 y 1837 en señal de duelo por los tristes días que, con Mendizábal, sufrió la Iglesia- portando la imagen del Resucitado.
En 1944 se fusiono en acto celebrado en la parroquia de San Andrés presidido por el obispo de Ávila don Santos Moro Briz con la Hermandad de “Nuestra Señora del Buen Suceso” constituyéndose la actual “Cofradía del Santísimo Cristo del Resucitado y de Nuestra Señora del Buen Suceso” las cuales realizan conjuntamente la procesión, sacando ambas imágenes, el Domingo de Resurrección.
La pequeña edificación bajo la cual se cobijan estas dos hermandades, se encuentra recién reparada de forma que su aspecto exterior la identifica muy poco con lo que representa siendo unos de los pocos vestigios que quedan de su construcción original: la piedra del dintel de la puerta en la que figura la siguiente inscripción, “Esta obra se hizo de limosnas de hermanos y devotos del Santo Cristo Resucitado año 1693”: y unos flameros, bastante deteriorados, en la parte alta de la fachada principal que da al sur.
Todos los años, el Domingo de Resurrección, tiene lugar la procesión y popular romería a esta ermita donde se celebra la comida del hornazo, verbena y la correspondiente subasta de los objetos donados al Cristo por los devotos de la hemendad
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martes, 29 de julio de 2008

EL GRAN TRIUNFO DE "SASTRE"



Carlos Sastre culminó ayer su hazaña y se convirtió en el séptimo corredor Español que gana el Tour de Francia, con lo que su nombre a partir de ahora ocupará un lugar de honor en la Ronda Francesa, junto a Federico Martín Bahamontes, Luis Ocaña, Pedro Delgado, Miguel Indurain, Oscar Pereiro y Alberto Contador. Después de haber luchado toda la carrera y tras su axhibición en la etapa de Alpe d'Huez apoyado por su equipo el CSC, que ha dado pruebas de haber sido el mas fuerte de la carrera, Sastre fue capa de demostrar su buena actuación en la contrarelog final y lo hizo como siempre ha demostrado durante su carrera, con confianza y con entrega . Seguramente hasta ahora no haya sido capaz de demostrar su valía como Ciclista, Pero la raza de campeón que lleva dentro y teniendo en cuenta que en otras ocasiones ha tenido que asumir funciones a favor de sus compañeros de equipo, nunca se le había dado el reconocimiento público que merece o merecía, por tanto desde ahora Carlos no habrá escusas para que pase a la historia, como uno de los grandes Ciclistas de España y del Mundo, y a pesar de que el Ciclismo no pasa por sus mejores épocas por el doping, sin embargo hasiempre ha luchado, con ejemplo de su carácter combatívo y su profesionalidad, todo ello será motivo suficiente para producir alegría a esa afición que confiado en sus posibilidades.-


lunes, 5 de mayo de 2008

TORRES, IGLESIAS FUERTES Y PALACIOS EN LA PROVINCIA DE AVILA

Además de los castillos, existían un conjunto de construcciones que, formando verdaderos entramados reforzaban verdaderos asentamientos y partes estratéjicas, como las torres de vigilancia y comunicación, las iglesias fortificadas y los palacios con elementos defensivos.
En la mayoría de los casos se conservan escasos restos, y éstos no presentan la entrada, ya que debía estar situado en alto, con lo que era necesario una escalera de mano, que se podía retirar en caso de peligro, de las cubiertas tampoco se tienen muchos datos, pero se conocen bóbedas de ladrillo y tejados planos, careciendo incluso de almacenaje.
En la Moraña, por su configuración plana, se dispone sobre el terreno de ligeras ondulaciones del terreno, como en el caso de Piteos (Mamblas) o la torres de Tecla en (Horcajo de las Torres).
Otro ejemplo lo contituyen las torres o castilletes integrados en un núcleo de población nacido a su abrigo, como en el caso de los despoblados de Palazuelos en (Bercial de Zapardiel) y de Bañuelos en (Barromán), muy próximos entre si, situados en pequeñas elevaciones, que en la llanura, permiten una amplia visivilidad.
La función vigía de las torres de las Iglesias -reutilizadas a veces-, es conocido en numerosos casos, por ejemplo, en la Iglesia parroquial de Cebreros, con una torre de tres cuerpos y muros de talud en la bese.
En éste apartado se pueden distinguir diferentes tipos, que vienen marcados en primer lugar por la iglesia parroquial de Piedrahita, que en su origen fue un palacio-castillo, que, según la tradición, donó la reina Dª Berenguela, lo da ese aspecto de mole, hoy desfigurado, con saeteras y *almenaje.
El segundo ejemplo es el ábside de la Catedral de Ávila, al llamado Cimorro, cuya estructura, al igual que otros casos similares, está integrado en el conjunto amurallado, suponiendo junto al Alcázar el principal baluarte de ésta parte de la ciudad, con una función tanto defensiva con ofensiva.
En tercer lugar, un ejemplo distinto lo configura la Iglesia de Santa María del Castillo, en Narros del Castillo, ya que es un templo pro tejido, por recinto fortificado, del que quedan abundantes restos, cuyo nombre ya indica además un castillo anterior en el mismo lugar.
Además existen otros que sirven de encerradero de ganado, como el caso del palacio de Sobrinos (Gallegos de Sobrinos), hoy se le denomina "Palacio Viejo" o "Castillo".
En lo alto del monte llamado "El Cerro", a cuyo pie se asiente el pueblo de Vega de Santa María, subsisten varios restos de un palacio de mampostería y ladrillo que, según el Catastro de la Ensenada, poseía un corral y vivienda alta, que está situado en un lugar apropiado para castillo, nombre que también se le da en el pueblo.
Otro tipo diferente en los palacios de ladrillo en las poblaciones menos preparados para las acciones de guerra, a modo de ejemplo, Fontiveros, Fuente el Sauz que está perforada con *troneras con mirillas, a la que se accedía por un arco de herradura elevado del suelo, por lo que era necesario una escalera móvil, como las utilizadas en las torres vijias.

TORRES, IGLESIAS FUERTES Y PALACIOS EN LA PROVINCIA DE AVILA



TORRE EN FUENTE EL SAUD

TORRES. IGLASIAS FUERTES Y PALACIOS EN LA PROVINCIA DE AVILA

RESTOS PALACIOS EN IGLESIA NARROS DEL CASTILLO.
IGLESIA EN PIEDRAHITA

CSTILLOS DESAPARECIDOS EN LA PROVINCIA DE AVILA

El castillo de los Duques de Santisteban, en Villafranca de la Sierra, en ruinas a mediados del siglo pasado, se alzaba en el lugar llamado, curiosamente, "el palacio", donde ahora está la plaza de toros que aprovecha la explanación una vez desmoronado para reutilización de sus sillares. La respuesta a la Comisión Povincial de Monumentos (1848), indicó que no conservaba tradiciones,
"solo el haberse extraído piedras para la edificación de las casas en la población.
En Mirueña se aprovecho el solar del "Castillo de los Infanzones", para la construcción de la Casa Cuartel de la Guardia Civil.
En Candeleda, el de "Los Condes de Miranda", se sacrificó en aras de una ordenación urbanística, que abrió una plaza "del Castillo". en su emplazamiento, ya que sus ruinas se consideraban un estorbo.
En Piedrahita, en cambio, la desaparición del castillo de los Duques de Alba, no se debió a la desidia de sus propietarios, ni al afán de progreso de sus vecinos, sino al deseo de adecuar su uso a la moda Borbónica del siglo XVIII. Para ello, se construyo el " castillo de Navancuerda" por el palacio versallesco actual.
Algunas advocaciones de Iglesias, caso de "Santa María del Castillo", en Madrigal de las Altas Torres y en Barroman, manifiestan que son herederas de una fortaleza de la que se ha perdido todo rastro, excepto el lugar y el nombre: En Madrigal su situación concéntrica resulta la óptima extratigíamente: en Barroman su triple ábside, con apariencia de cubo, puede incluso indicar al error de considerarlo un resto en pie.
Entre los nombres de calles, también se puede encontrar indicio de lo que ya existe, por ejemplo la calle de "el Castillo", en Bercial de Zapardiel desemboca en unos muñones de argamasa rerlacionables con los "fortines" que documenta Madoz.
En otros lugares, sólo se cuenta con una referencia, sea de toponimia-abundan los parajes llamados "EL castillo, o "Castillejo", "El Palacio". algunos de ello yacimientos arqueológicos amurallados-el de Villacomer, en Narros del Castillo- o bien escuestas,- Cardeñosa, Langa, Pedrosillo-, lo que resulta insuficiente para demostrar la existencia pasada de un castillo.

domingo, 20 de abril de 2008

CASTILLOS ABULENSES.


Por su situación se puede suponer que el castillo se construyó para vigilar el paso entre el valle de Ambles y la sierra de la Paramera, a cuyo pie se levanta. En este sentido la hipótesis más veraz sobre su origen es que se trate de una ampliación en el siglo XV de una torre anterior, que la convierte en castillo. En el XVI sufre importantes reformas, probablemente no terminadas, cuando la finalidad defensiva está ya terminada.
Dos siglos más tarde, la respuesta al Catastro de Ensenada refleja su inútil integridad; "...UN FUERTE TODO DE PIEDRA RODEADO DE SUS MURALLAS DE LO MISMO QUE NO SIRVE PARA COSA ALGUNA...".
Posteriormente, ya en el siglo XVI se le añadió, en el *lienzo Oeste, una torre de planta semicircular peraltada, a modo de ábside, con pequeñas garitas. En la parte superior de ésta torre se inserta una ventana de estilo plateresco con decoración de *arco de medio punto con venera en el tímpano sobre columnas flanqueadas por sendos escudos de Nuño González del Águila y Guzmán y de su esposa Teresa Velasco y Guevara. Sobre el conjunto, otro escudo, esta vez del apellido Dávila.
Durante el siglo XX y principios del XXI ha sido totalmente restaurado e incluso ampliado, y sus actuales propietarios le tienen dedicado a Hotel Restaurante.-
MUNICIPIO: Villaviciosa. Solosancho.
EMPLAZAMIENTO: En el casco urbano.
CRONOLOGÍA. S. XV-XVI.
PROPIEDAD: Particular.
ESTADO ACTUAL: Completo. Restaurado.
DESTINO: Hotel Restaurante.

sábado, 19 de abril de 2008

CASTILLOS ABULENSES.


La situación del Castillo de Valdecorneja es marcadamente estratéjica, dominando el paso del río y el valle, sirviendo de enlace entre la línea del Tormes y la montaña.
Su nombre corresponde al del Señorío que dio origen y, dada la óptima conservación de la estructura externa, constituye una excepción respecto al resto de las villas que lo conforman. Como ya dice al hablar del castillo de El Mirón, este señorío pasa al de la Casa de Alba en el siglo XV.
Al igual que los cercanos de Jarandilla y Oropesa, se supone levantado en el siglo XV, reduciéndose los datos sobre los artífices que intervinieron en la construcción al contrato, en 1476, de los pintores Gracia del Barco y Juan Rodriguez para decorar "corredores....... alas.../...puertas...".
El edificio sufrió innumerables agresiones en la Guerra de Sucesión a finales del XVII y en la de la Independencia, con desmantelamientos sistemáticos para utilizar sus elementos constructivos. En el siglo XIX. siendo ya propiedad Municipal se aprovecha su bien resguardado recinto para cementerío, con lo que se barrió totalmente su estructura interna. Finalmente, en ésta última década ha desaparecido un arco adintelado con una calavera esculpida en su clave, que formaba parte de la puerta de entrada a la torre.
MUNICIPIO: Barco de Ávila.
EMPLAZAMIENTO: En las afueras, dominando el paso del río.
CRONOLOGÍA: siglo XV.
PROPIEDAD: Municipal.
ESTADO ACTUAL: Completo, restaurado.
DESTINO: Actividades Culturales.

CASTILLOS ABULENSES.

Una primera valoración por parte de Cooper, permite reconstruir algunas vicisitudes de este asentamiento. Aunque el escudo - un ave y tres estrellas de seis puntas divididas por una cotiza o bastón- no ha podido ser identificado, podría corresponder, según la inscripción a un tal Galcerán de Barahona, "Señor de ésta Villa".
La pareja de escudos, uno con el campo vació, se debe a una promesa de matrimonio, que no llegó a realizarse. Probablemente con el dinero de la dote se edificaría la torre, ya que el escudo de la mujer ocupa la derecha, el sitio preferente.
En un momento próximo en el tiempo, una vez terminada la torre, ésta fué aportillada, es decir, a consecuencia de un ataque con pólvora, se derrumbo todo el frente, lo que motivó su rápida reconstrucción, con un sistema más solido. La Iglesia debía estar ya terminada, por lo que se optó por aprovechar los sillares de la nave, dejando la cabecera y la espadaña, elementos suficientes para que la pequeña comunidad asentada en las inmediaciones mantuviera el culto. Consecuencia de esto es, por un lado, la presencia de dos sistemas constructivos en la torre y, por otro, la construcción que se inserta en el vació producido en la iglesia.
En cualquier caso, tanto el escudo y la inscripción como la estructura del castillo y la estructura y decoración de la capilla, fechan el conjunto a finales del siglo XV.
MUNICIPIO: Cabezas del Villar.
EMPLAZAMIENTO: Integrado en un caserío.
CRONOLOGÍA: S. XV.
PROPIEDAD: Particular.
ESTADO ACTUAL: Restos.
DESTINO: Sin uso.

CASTILLOS ABULENSES.

El señorío de Villatoro lo constituye Alfonso XI para la familia del Obispo D. Sancho Dávila, que había protejido eficazmente los derechos de la Corono durante su minoría de edad, corresponde, por tanto, al segundo cuarto de siglo XIV.
Situado en el pueblo de Villatoro en el extremo occidental del valle de Ambles, su castillo defiende el paso al valle del Corneja, al mantener dos arcos de ingreso por el interior y, por la *tronera-buzón que posee, puede fecharse a principio del siglo XVI, constituyendo con el de Aunqueospese y Magalia las grandes innovaciones constructivas de las ramas Dávila en sus dominios.
Se levanta en un punto estratégico cuyo valor permanece con los siglos, por eso perdura aún en el XVIII un jefe militar a su frente, representante del señor, ya que en el Catastro de Ensenada se refleja que los vecinos.
"PAGAN AL ALCAIDE DE LA FORTALEZA DIEZ REALES".
A través del tiempo, sigue perteneciendo, a la casa Dávila, por medio de distintos títulos y sucesiones, siendo su ultimo, eslabón el de los Duques de Parcent- Actualmente es propiedad de un vecino del pueblo.
MUNICIPIO: Villatoro.
EMPLAZAMIENTO: En las afueras, dominando la población.
CRONOLOGIA: S. XVI.
PROPIEDAD: Particular.
ESTADO ACTUAL: Restos.
DESTINO: Vivienda.

viernes, 18 de abril de 2008

CASTILLOS ABULENSES-

La edificación de éste Castillo se atribuye a Ruy López Dávalos, quien en el año 1400 lo construiría como centro del Señorío de Arenas que el agradecido Rey Felpe III acababa de concederle, junto con el de Candeleda y La Adrada, con ello toda la cara Sur de Gredos estaba en sus manos.
Cuando el Rey Juan II en 1422, destierra y confisca sus bienes, pasa el señorío al Conde de Benavente, D. Rodrigo Alonso de Pimentel, este lo incluirá en la dote de su hija Dª Juana de Pimentel al convertirse en la segunda mujer de D. Álvaro de Luna, siguiente Codestable de Castilla.
Con Dª Juana, sobre todo en su dramática viudedad, crece el protagonismo de la fortaleza, ya que la noble se auto confina en ella.Allí vivirá "La Triste Condesa" -como se llama a si misma- hasta la rehabilitación de su marido bajo Los Reyes Católicos.
En el Castillo se celebra la boda de su heredera María, con D.Iñigo López de Mendoza, así, el Señorío de Arenas, pasa al Mayorazgo de Mendoza, que en 1475 adquiere el título del Infantado por el que es más conocido. El Castillo pertenece sin variación a través de generaciones hasta principios del siglo XIX, bastante destruido por la Guerra de la Independencia pero con estructura exterior completa se aprovecha para Cementerio a partir de 1812. Finalmente en 1835, a cambio de una fanega de trigo anual, es donado al municipio, por el Duque de Pastrana, en quien habían recaído los bienes del Infantado.
Desde hace varios años, ya desalojado de Cementerio, se habilita en verano para espectaculos al aire libre, en tanto se inicia su restauración que le convertirá en Centro Cultural permanente.
MUNICIPIO: Arenas de San Pedro.
EMPLAZAMIENTO: Casco Urbano.
CRONOLOGÍA: S. XV.
PROPIEDAD: Municipal.
ESTADO ACTUAL: Completo. Restaurado.
DESTINO: Actividades Culturales.
Declaración de Monumento Histórico Artístico

CASTILLOS ABULENSES.

El Castillo de Toorralba se sitúa en una pequeña elevación, dominando toda la llanura de la margen izquierda del río Zapardiel.
Se ignora sus antecedente y circunstancias de construcción. Actualmente recibe el nombre del lugar donde se enclava, una alquería de uso agrícola. Es posible, que, en origen "La Torre Alba" o "Torre Blanca" fuera el castillo y que, por extensión se convirtiera en el topónimo del asentamiento formado a su alrededor.
En el Catastro de Ensenada (1751) figura ya como despoblado, sin mención especial a ningún tipo de fotificación.
"...NO HAY SINO DOS CASAS, UN PAJAR Y UNA CABALLERIZA...".
Un siglo mas tarde, en respuesta del Ayuntamiento, el interrogatorio de la Comisión Provincial de Monumentos, en 1648, se describe.
"...SE HALLAN RESTOS DE UN CASTILLO EL QUE TIENE UNA BÓBEDA EN LA QUE ACOMODAN PAJA Y ES PROPIEDAD DEL MARQUES DE SAN SATURNINO..."
En cambio, por las mismas fechas, Madoz lo llama "Torreón".
Ahora ya desvinculado, está regido por el patronato Paz y Gonzaléz
MUNICIPIO: Cisla.
EMPLAZAMIENTO: En un Caserío
CRONOLOGÍA: ?.
PROPIEDAD: Particular.
ESTADO ACTUAL: Restos.
DESTINO: Ninguno.

CASTILLOS ABULENSES.


No se conoce ningún dato sobre su origen, uso ni abandono, ya que ni siquiera en el Catastro de la Ensenada (1751), tan exhaustivo, se reconoce éste Castillo, sino que documenta sólo que.
"...SE LLAMA ESTE DESPOBLADO LA VILLA DE SERRANOS DE LA TORRE.../... QUE ES DE SEÑORÍO PROPIO DE LA CASA Y MAYORAZGO DEL CONDE DE LAS AMAYUELAS.../...NO HAY MAS VECINO QUE EL MONTARAZ.../.. HAY DOS CASAS HABITABLES Y UNA ARRUINADA ENTERAMENTE.../...".
En los tiempos de ésta encuesta ya se trata de un lugar abandonado. Su nombre puede indicar un fin repoblador por hombres de sierra y reflejar, a la vez, que estaba dotado de una fortaleza para su defensa.
El castillo forma parte de un caserío situado en una depresión del terreno, por donde discurre el arroyo de las Posaderas.
MUNICIPIO:Zapardiel de la Cañada.
EMPLAZAMIENTO:.Dentro de un caserío.
CRONOLOGÍA: S. XV.
PROPIEDAD: Particular.
ESTADO ACTUAL: Restos.
DESTINO: Sin uso.

CASTILLOS ABULENSES.

El castillo de Narros de Saldueña se sitúa en un extremo de la población, en plana llanura de la Maraña, fue construido a finales del siglo XV por D, Rodrigo de Valderrábano, hijo del fundador del Mayorazgo de Saldueña D, Gonzalo.
Conserva heráldica de los Varderrábanos y de los Guzmanes, ya que D. Rodrigo estaba casado con Dª Beatriz de Guzmán.
A principios del siglo XVIII, por concesión del rey Felipe V, pasa a pertenecer al Conde de Montellano. Posteriormente por sucesión, a la casa de Fenán Niñez.
En 1963 ha sido restaurado minuciosamente por sus propietarios.
MUNICIPIO: Narros de Saldueña.
EMPLAZAMIENTO: En el casco Urbano.
CRONOLOGÍA: S. XV.
PROPIEDAD: Particular.
ESTADO ACTUAL: Completo. Restaurado.
DESTINO: Vivienda.